miércoles, 25 de mayo de 2011

La política española

Creo que los católicos podemos estar satisfechos, aunque no entusiasmados, por el resultado electoral. Pues aunque el presidente Zapatero, el jefe de Gobierno más sectario y anticatólico que ha tenido España desde la Segunda República, llegó a ellas tan desacreditado que para intentar salvar algún mueble de la quema ya había anunciado que no se presentaría a las próximas elecciones generales, se ha demostrado sobradamente que esa autoinmolación no ha servido de nada y ha llevado al Partido Socialista a los peores resultados electorales de la democracia.

Ampliación de la Ley del Aborto, divorcio exprés, píldora abortiva a menores y sin receta, educación para la ciudadanía, supresión de misas y de honores en actos militares, saludo vergonzante al Papa en su visita a España… pues nada de eso ha impedido el rotundo batacazo. Y hasta es posible que no pueda ni concluir su mandato, aunque sólo sean 10 meses lo que le resta del mismo. Las elecciones han sido autonómicas y municipales, por lo que no determinan la política general. Pero, sin duda, van a condicionarla. Porque el Gobierno ha salido de ellas con mucho plomo en el ala. Y de confirmarse la derrota en las generales de 2012, caso de que no se adelanten, todo hace suponer que el próximo Gobierno será del Partido Popular y muy posiblemente con mayoría absoluta. ¿Supondrá ello un triunfo de tesis católicas? Rotundamente, no. Como mucho, un alivio. Y moderado.

Respecto al aborto, pienso que apenas se modificarán los extremos más escandalosos del mismo, el divorcio no se tocará, puede ser que la píldora no se venda a menores sin receta médica, se consentirán misas y honores pero seguramente sin modificar la normativa. Serán más respetuosos con la Iglesia, pero siempre sin pasarse mucho, no vayan a tacharles de meapilas. Tal vez lo único en lo que se retraten sea suprimiendo la Educación para la Ciudadanía, pues no tiene el PP el menor interés en ella. Y siempre que no le alboroten mucho el cotarro. Buena parte de los dirigentes más destacados del PP viven tan al margen de la moral de la Iglesia como los del PSOE, aunque ciertamente van a ser más educados con el Papa y la Iglesia y hasta se les verá algo más en misa. Aunque en muchos casos sólo por razón de cargo. Por ello, creo que el entusiasmo por la barrida al PSOE, que comparto, no tiene que implicar un entusiasmo de los católicos por lo que parece que va a venir.

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